TU GUÍA
DEL MUSEO
GIANSONE
«La escultura no es un oficio, es una necesidad del espíritu.»
Bienvenidos al universo artístico de Mario Giansone. Este espacio no es solo un lugar de exposición, sino un viaje sensorial y emotivo a través de la materia.
¿Quién era Mario Giansone?
Mario Giansone (1915–1997) fue uno de los protagonistas más originales del arte italiano del siglo XX. Ajeno a las modas comerciales del mercado del arte, Giansone dedicó toda su vida a la búsqueda de la forma pura a través de la escultura. Su producción se inscribe en la tradición del cubismo y del futurismo, centrándose en el estudio del movimiento y en una investigación constante sobre el drama y la belleza de la condición humana.
El universo artístico de Mario Giansone gira en torno a cinco grandes temas recurrentes:
- La guerra: la representación de su brutalidad, plasmada en escenas de batalla así como en tanques de guerra, fusilamientos y deportaciones.
- La tecnología: la admiración por las maravillas tecnológicas que caracterizaron su siglo, evidente tanto en las representaciones de una pista automovilística, de un adelantamiento o de un aeropuerto de noche, como en la representación de helicópteros, aviones, barcos y automóviles.
- El intimismo: expresión de un delicato intimismo son, por el contrario, las obras vinculadas a la representación de los afectos, como el beso, las grandes madres, las figuras de mujeres, los amantes y los gatos.
- La música: en particular el jazz, con los conciertos para piano, los ideogramas gráficos, las bailarinas y los modelos plásticos.
- La trascendencia: un intimismo que a menudo cede el paso a un camino hacia la espiritualidad.
Guía de las salas y recorrido expositivo
En consonancia con el espíritu libre del artista, el recorrido no impone una dirección rígida ni una línea de tiempo. Al propio Giansone no le gustaba fechar sus obras, precisamente para evitar que quedaran encasilladas en un orden cronológico forzado: para él, el arte debía hablar por sí mismo, más allá del tiempo.
Si sin embargo prefiere seguir una pauta, le sugerimos un itinerario por salas para descubrir los grandes temas de su investigación. Encontrará carteles a la entrada de cada sala; le indicamos su ubicación tomando el atrio como punto de partida.
El atrio: el inicio del viaje
El atrio recibe al visitante introduciéndolo de inmediato en los pilares teóricos y plásticos del arte di Giansone, uniendo la monumentalidad de la piedra, la experimentación dinámica y sus investigaciones de juventud.
Al centro – Grande Madre (Gran Madre): domina el espacio central del atrio y celebra el concepto de la maternidad y la fertilidad. A través de formas generosas, envolventes y geométricamente sintetizadas, la escultura expresa un sentido de protección universal y de sacralidad, donde la figura femenina se convierte en el origen mismo del mundo y de la materia.
A la izquierda – Las Obras Cinéticas (Il Karma y L'Orma): en este lado el visitante encuentra la experimentación de Giansone relacionada con el movimiento. Il Karma (El Karma) y L'Orma (La Huella) son esculturas concebidas para dialogar con el espacio y con el desplazamiento del observador. Mediante estructuras ingeniosas y encajes geométricos, estas obras crean la ilusión de un cambio continuo, simbolizando el fluir del tiempo, de las acciones humanas y la huella indeleble que el hombre deja a su paso.
A la derecha – Las Obras de Juventud y las Grandes Teorías: esta sección documenta los primeros pasos del artista y el nacimiento de su lenguaje expresivo. Se presenta la fundamental «teoría de las tangentes», en la que la forma se define por el encuentro de líneas ideales que rozan el objeto, y la «teoría modular», un sistema geométrico en el que la obra entera se desarrolla a partir de la repetición y variación de un único "módulo" matemático y proporcional.
En el recorrido del atrio – Las dos obras en piedra: L'Anima (El Alma) y La lezione di anatomia (La lección de anatomía).
Sala oscura
(a la izquierda de la Gran Madre en el atrio)
Un entorno de iluminación controlada con un gran impacto emocional. En esta sala la luz no es un mero elemento funcional, sino un componente real de la escultura: proyectada con maestría sobre las obras, modela las formas, exalta los volúmenes y dota de expresión a las sombras, permitiendo al visitante percibir la esencia íntima del pensamiento de Giansone.
Sala Giuseppe Floridia
(subiendo la rampa a la izquierda después del atrio)
Esta sala está dedicada a la memoria de Giuseppe Floridia, amigo histórico del artista y promotor de la Fundación. Se trata de un merecido homenaje al hombre que, junto a su familia, dedicó inmensos esfuerzos, pasión y recursos materiales a la salvaguardia, estudio y puesta en valor del legado de Giansone, haciendo posible el nacimiento mismo de este museo y la devolución al público del genio del Maestro.
El trazo y la sustracción: Las Xilografías de Mario Giansone
Si en la escultura monumental Mario Giansone buscaba la forma tallando la piedra o moldeando el metal, es en la xilografía –el arte antiguo del grabado sobre matrices de madera– donde su genio gráfico encuentra la máxima expresión de síntesis.
De maderas de nogal, palisandro, padauk, azobé y ébano nacen las xilografías expuestas en la sala Floridia en hoja única: se encuentran entre las más grandes de la historia del arte. Representan una parte fundamental de su producción gráfica, estrechamente vinculada a su actividad de escultor por el uso de los materiales y por la investigación sobre la forma y el trazo. Talladas en maderas duras y preciosas, las estampas representan la guerra, conciertos de jazz, la danza, figuras y formas abstractas, potenciando al máximo la línea, que resulta ser también el elemento de partida de las teorías modulares y de las tangentes elaboradas por el Maestro.
Para Giansone, la xilografía nunca fue un ejercicio académico o un recurso bidimensional, sino una extensión natural de su ser escultor. El proceso, después de todo, es idéntico: se procede por sustracción. Cada surco excavado con la gubia y el buril en la madera de la matriz retira materia para crear un vacío; un vacío que, en el momento de la impresión sobre el papel, rechazará la tinta y se convertirá en pura luz.
Sala de los Bronces
(después del atrio, frente a la rampa de la Sala Floridia)
Este espacio celebra el vigor, el ritmo y la complejidad de la materia fundida, pero es sobre todo el lugar donde resuena visualmente la pasión visceral de Giansone por la música jazz. Para el Maestro, el jazz no era un simple fondo musical, sino una filosofía de vida, una improvisación controlada que se acoplaba perfectamente con su manera de esculpir. La gran mayoría de los bronces expuestos en esta sala está dedicada precisamente a este universo: figuras de saxofonistas, contrabajistas y bateristas se funden en un todo dinámico con sus propios instrumentos. Giansone logra la hazaña de hacer perder la gravedad al metal pesado, traduciendo la fluidez de las notas, el síncope del ritmo y la energía de las jam sessions en un entramado tridimensional de llenos y vacíos.
En esta sala también se exhibe un tapiz que representa a los técnicos trabajando en la sonda Mariner IV, lanzada en 1954 hacia Marte. Giansone creó cinco tapices mandándolos tejer sobre sus propios diseños a la célebre Arazzeria Scassa de Asti: tienen la originalidad de presentarse del revés, según una genial y original intuición suya. En efecto, al trabajar con las tijeras en la parte posterior del tapiz cortando los hilos a diferentes alturas, el artista confiere, además de un efecto tonal a los colores, una profundidad y tridimensionalidad escultóricas que están completamente ausentes en los tapices ordinarios.
Sala de Dibujos y Pinturas
(después de la Sala Floridia o a su izquierda si proviene de la Sala de los Bronces)
Aunque la fama de Mario Giansone está ligada indisolublemente a la monumentalidad de sus esculturas en piedra, mármol y bronce, su vastísima producción gráfica representa un capítulo íntimo y extraordinario de su evolución. Fue sobre todo en su vejez cuando el dibujo asumió un papel central: cuando las fuerzas físicas ya no le permitieron sostener el esfuerzo monumental del cincel y el cuerpo a cuerpo con la materia, Giansone no dejó de crear, sino que trasladó su urgencia expresiva al papel.
El panel de las Joyas: Aunque las piezas reales no están físicamente presentes en el museo, su reproducción en la muestra relata la genialidad de Giansone en el arte de la orfebrería. Para él, la joya no era un mero ornamento, sino una auténtica "escultura para vestir" en miniatura, capaz de conservar la misma potencia geométrica que sus trabajos de mayor tamaño.
La escultura *Il Sorpasso* (El adelantamiento): En el centro exacto de la sala se erige esta obra que hace un perfecto contrapunto a los dibujos circundantes. *Il Sorpasso* encarna magistralmente la obsesión de Giansone por el dinamismo: aquí la piedra captura la tensión, la velocidad y la energía del movimiento en una única y elegantísima síntesis de volúmenes.
Sala de los Mármoles
(después de la Sala de los Bronces, a la derecha o frente a usted si proviene de la Sala de Dibujos y Pinturas)
Dedicada a la "talla directa" en mármoles, granitos y piedras duras. En esta sala la emoción nace del contacto visual con la superficie della piedra que conserva las huellas del "vaciado" inmediato y del esfuerzo manual del artista.
Entre las obras maestras absolutas custodiadas en este espacio, el visitante puede admirar piezas icónicas como La donna della domenica (La mujer del domingo), los célebres y sinuosos perfiles de los famosos gatos de Giansone, l'intensa pasionalidad expresada en Il bacio (El beso) y la extraordinaria traducción plástica del Modern Jazz Quartet, al que probablemente Giansone vio en su primera gira en Italia durante un concierto en Turín en 1956.
Opera Omnia
(sala final después de la Sala de los Mármoles)
El corazón filosófico, conceptual y la cumbre de todo el recorrido expositivo. Esta sala alberga la síntesis total de la visión artística y espiritual de Mario Giansone. Un núcleo orgánico y espectacular de obras dispuestas según un orden que narra l'evolución de su pensamiento y su incesante búsqueda de la armonía oculta en el universo, conduciendo al visitante en un viaje hacia la trascendencia.
Si desea saber más…
La Antigua Fábrica textil: un marco de arqueología industrial
El Museo Giansone se erige dentro de un marco arquitectónico extraordinario: una antigua fábrica textil de finales del siglo XIX, la antigua fábrica de géneros de punto Fratelli Bosio. Este edificio, que en su día fue símbolo del Valle de Susa obrero y manufacturero, es un ejemplo perfecto de arqueología industrial. Los grandes ventanales, los techos altos y las estructuras de hierro que antaño albergaban los telares y el ir y venir de los obreros, ofrecen hoy una luz natural y una amplitud monumental que realzan los volúmenes y los cortes de las esculturas.
El nacimiento del Museo
El museo nace de la voluntad y tenacidad de Giuseppe Floridia y algunos de sus amigos, de los cuales surgió la Fundación Mario Giansone con el objetivo de no dispersar el inmenso patrimonio del artista y ofrecerle un hogar permanente. La elección de regenerar un espacio industrial refleja a la perfección la filosofía del Maestro: un lugar donde el trabajo manual, el esfuerzo, la precisión y la transformación de la materia prima estuvieron durante décadas en el centro de la vida cotidiana, tal como ocurría, día tras día, en el taller del escultor.
¡Adiós y buena exploración!
Le agradecemos que haya visitado el Museo Giansone y que haya compartido con nosotros este viaje extraordinario entre el arte, la materia y la memoria.
Nuestro museo es solo una de las muchas teselas que componen el maravilloso mosaico del Valle de Susa. Le invitamos a continuar su itinerario para descubrir las demás maravillas que este territorio único tiene que ofrecer: desde los milenarios caminos de fe e historia, como la majestuosa Sacra di San Michele y la Abadía de Novalesa, hasta las vistas impresionantes de nuestros parques naturales y los encantadores pueblos medievales.
Su opinión es importante
Antes de marcharse, le pedimos que escanee con su teléfono móvil el código QR que se encuentra a la izquierda de la Taquilla. Deje un comentario, un pensamiento o una sugerencia sobre su visita. Sus palabras nos ayudan a crecer y a dar a conocer el extraordinario legado de Mario Giansone a un público cada vez más amplio.
¡Buen viaje por el Valle de Susa y hasta pronto!

